Inquilinos por obligación

El alquiler ya no sale a cuenta para muchos inquilinos que no dudarían en comprar casa si su salario y la entidad financiera se lo permitiera. Según una encuesta realizada por Idealista entre 1.350 personas que buscan arrendar una vivienda, la mayoría lo hace forzada por su situación económica y no tanto como una elección personal.

 

Esto es así porque las rentas mensuales no dejan de crecer y empiezan a ser una soga al cuello para muchos inquilinos, aunque el alza se van moderando: los precios subieron un 0,5% en el tercer trimestre, según Idealista. En cambio, el portal Fotocasa registra una bajada del 1,7% en el tercer trimestre, descensos propios del ajuste de este mercado que ha ganado mucho peso en el país.

Aun así, un 76,4% de los encuestados cree que los precios del alquiler en España seguirán subiendo durante 2018. Por eso, el 66,5% de los encuestados declara que si le fuera concedida la hipoteca y pudiera hacer frente al pago de la cuota no dudaría en comprar. En un momento de tipos en mínimos y con elevados precios en el alquiler, parece claro que son los ahorros que exige la banca (en torno al 30% del precio de la vivienda) para acceder a la financiación el principal freno, indican Idealista.

La duda con respecto al aquiler es económica. Para casi la mitad (el 49,6%) el nivel de precio que ha alcanzado ya no compensa. Las futuras renovaciones del precio una vez terminado el contrato y el posible incremento de la renta, generan tal inseguridad en los inquilinos que para el 15,7% de los encuestados sería un motivo fundamental para comprar casa y olvidarse del alquiler.

Alergia a la compra

Por el contrario, un 33,5% de los encuestados asegura que, aunque pudieran pagar y les concedieran el préstamo no aceptarían convertirse en propietarios. Las personas que prefieren vivir de alquiler aun pudiendo comprar también suponen un variado abanico. Más de la mitad de los encuestados (el 55%) asegura que no se convertiría en propietario debido a su firme voluntad de no contraer deudas económicas, una consecuencia del recuerdo de la última crisis. El 15,8% respondió que preferiría seguir arrendando porque “comprar corta las alas a la movilidad laboral”. Y un tercio de las personas que buscan alquiler (el 29,2%) declara que se decantan por esta opción porque reconocen no estar convencidas de que su actual lugar de residencia sea donde quieren vivir el resto de sus vidas.

fuente:idealista.com

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